
El sector inmobiliario en el foco de Trump. Giro en las bolsas
El sector inmobiliario americano continúa en apuros, el inmobiliario comercial en recesión y el residencial estancado, la demanda es baja, la asequibilidad de primera vivienda lleva años empeorando, la compra es inalcanzable para la mayoría y en estas circunstancias, el número de viviendas terminadas pero sin vender está subiendo y ha alcanzado máximos desde 2009. La demanda es insuficiente para absorber la oferta y las nuevas construcciones están quedando sin vender, además se ha producido una anomalía reseñable con los precios de la vivienda y es que las casas de segunda mano son ahora en muchos casos más caras que las nuevas. Para las empresas constructoras e inmobiliarias tener casas sin vender supone un verdadero problema porque cada casa en stock inmoviliza capital y genera costes de financiación. La última vez que se produjo esta dinámica de exceso de oferta no satisfecha por la demanda fue en 2007-8 y desencadenó una corrección de precios de varios años, aunque la situación inmobiliario-financiera de entonces era mucho más compleja y extrema. La asequibilidad ha caído a niveles mínimos históricos debido a factores como el deterioro continuado que vienen sufriendo las finanzas de las familias desde hace años, aumento de los precios de