
FED destinada a crear más QE para salvar al Tesoro. Semis vs Tierras raras
El déficit fiscal americano de 2024 ascendió hasta un mareante 6.4%, insólito para una economía supuestamente activa, en crecimiento y con una tasa de paro en zona de mínimos considerada como tasa natural de desempleo (NAIRU o Non-Accelerating Inflation Rate of Unemployment, en español tasa de paro no aceleradora de la inflación). Las previsiones de déficit para el futuro son poco halagüeñas y apuntan a que EEUU incurrirá en déficits superiores al 6% en los próximos años, siempre asumiendo normalidad en la evolución de la economía y mercados financieros. La posibilidad de que surja un cisne negro (shock o simple recesión económica) no se contempla en las previsiones y su aparición podría desbaratar las previsiones lanzando el déficit a niveles inimaginables. El ratio Deuda/PIB supera el 120% y se encaminaría hacia el 135% para el final de esta década. Donald Trump va a tratar de aprobar una reforma fiscal («One Big Beautiful Bill Act of 2025») con importantes recortes de impuestos, a menos que se revelen algunos senadores republicanos y voten en contra lo conseguirá. Trump confía en que la bajada de impuestos generará un impulso económico importante y mejorará los ingresos fiscales, se pagará por sí sola. Además, la