
Contradicciones en la sombra de la revolución IA. ¿Techo en las bolsas?
En la carrera frenética de unas empresas por producir chips (GPUs) y de otras por comprar masivamente cada uno fabricado y además realizar pedidos de los chips de nueva generación aún no fabricados en cantidades impresionantes, aunque parezca mentira existe un enorme volumen de potencia de cálculo en la sombra, es decir, hay millones de GPUs cogiendo polvo y aparcadas en almacenes y centros de datos de todo el mundo. Aunque de cara al público se sigue hablando de escasez de chips de última generación (como Blackwell o H200 de NVIDIA), la realidad de las empresas es justo la contraria después de haber comprado mucho más hardware del que están usando. Además del increíble aumento de los inventarios en la sombra, se aprecia también una baja utilización general de los chips, según un estudio publicado en VentureBeat Intelligence, el 81% de las empresas registran tasas de uso de sus GPUs del 50% o menos, y un 31% ni siquiera llega al 25% de aprovechamiento. La situación es verdaderamente contradictoria, mientras que las empresas tradicionales tienen miles de millones de dólares ociosos en los almacenes, las empresa de IA de frontera, como OpenAI o Google, compran de manera inmediata cualquier nuevo









