
¿Caos bursátil?. Pánico inversor, «Short squeeze» y «Pain trade» (II)
La semana pasada, tercera desde el inicio del conflicto en Irán, estuvo marcada por una escalada bélica seria tras lanzar un ataque contra la infraestructura energética iraní, provocando un ajuste de la narrativa económica y temores sobre la inicialmente esperada disrupción a corto plazo convirtiéndose en un daño estructural y de largo plazo. Los ataques a los campos de Gas de South Pars han supuesto un punto de inflexión. Israel atacó la parte del yacimiento que corresponde a Iran e Irán respondió atacando la parte del campo de gas que pertenece a Catar. Catar ha anunciado que alrededor del 18% de su capacidad de GNL ha quedado fuera de servicio, afectando 12,8 millones de toneladas de producción anual para los próximos tres a cinco años. Los precios de la energía han subido por cuarta semana consecutiva, reavivado los temores inflacionistas y provocando caída de los precios de los bonos (subida de la rentabilidad). Se han retrasado las expectativas de recortes de tipos de la Reserva Federal que quizá no mueva ficha hasta 2027 e incluso han inducido a muchos expertos a esperar subidas de tipos si el conflicto se prolonga en el tiempo y los precios de la energía continúan








