
Se agotan las fuentes de demanda para sostener la tendencia estructural. SpaceX
El Banco Central Europeo decidió subir los tipos oficiales 0.25 puntos en la reunión de ayer, la primera subida desde septiembre de 2023, hasta situarlos en el 2.25% tal como se esperaba y el consenso apostaba de manera muy unánime tras observar el repunte de la inflación y la elevada posibilidad de que las presiones de precios continúen. Después de 6 reuniones consecutivas con los tipos mantenidos en el 2% y debido al impacto de la guerra en Irán sobre los precios, de la energía primero y después sobre fertilizantes, transporte, alimentos en general etc…, el BCE ha optado por la prudencia a pesar del impacto adverso sobre la economía. El BCE dijo ayer que «esta revisión al alza responde a una senda más elevada de los precios de la energía, que se espera que se transmita en cierta medida a la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios». La inflación interanual ha pasado de 2,6% en marzo al 3,0% de abril y 3,2% en mayo, la subyacente desde el 2,3% de marzo a un 2,2% en abril, y 2,5% mayo, unas cifras muy alineadas con las previsiones pero negativas y preocupantes para las autoridades monetarias. Preocupación referida









