
Musk y revolución IA; super abundancia o caos. Bonos y bolsas.
Después de conocer los datos de empelo e inflación la semana pasada, la reacción de los mercados desafió el guion tradicional, ya que un dato de empleo mejor de lo esperado (aún siendo débil) y una inflación enfriándose proporciona tranquilidad y en principio optimismo inversor y buen comportamiento de las bolsas. Sin embargo, los inversores interpretaron la situación con inquietud y ventas, los índices cayeron mientras que la rentabilidad de la deuda del Tesoro mejoró cayendo a mínimos de varios meses. Los precios de los bonos repuntaron con cierta inercia, en línea con las previsiones que venimos compartiendo aquí desde hace semanas, T-BOND, diario. El empleo e inflación son los datos datos centrales a vigilar de las autoridades monetarias, su evolución ha sido favorable y los inversores han interpretado la mejora en clave de tipos de interés, la probabilidad implícita de un recorte de tipos en junio, el primero proyectado para 2026, estaba alrededor del 70% al principio de la semana, cayó por debajo del 50% tras el informe de empleo y se estabilizó aproximadamente en el 55% el viernes. Esta semana los mercados estarán muy pendientes de la publicación del testigo de inflación preferido de la FED, el deflactor









