
Realidad de las Ventas al Menor. Cumbre EEUU-China y respuesta «sell the news»
Alemania lleva años en situación económica delicada y marcada por el estancamiento, las previsiones de consenso de expertos y organismos varios apuntan a crecimiento muy modesto, casi nulo, por factores como la caída de la productividad y pérdida de competitividad además de otros tantas veces analizados en estas líneas, con el agravante de que ahora entra en escena la inflación tras el duro subidón del precio de la energía y apunta un incómodo escenario de estanflación. Las previsiones de consenso para el crecimiento del PIB de este año 2026 se están revisado a la baja desde hace meses, pasando de más del 1% al 0,66% actual, y las previsiones de inflación han subido hasta el 2,72%, desde el ~2% de antes de la guerra en Irán. La expectativa de inflación puede fallar pero por favorable ya que el IPC actual está en el 2.9% y aunque pueda tender a ceder hacia final de año, lo más probable es que continúe subiendo en el horizonte más cercano y los efectos de inflación de segunda ronda suelen permanecer un tiempo. En este contexto, el BCE afronta la dificilísima tarea de gestionar un entorno estanflacionista y puede comenzar por subir tipos para tratar










