
Debilidad europea por decisión propia. Máximos históricos en las bolsas, ¿continuarán?
Europa afronta un futuro económico complicado, inmerso en una grave crisis energética y dependiendo del exterior para el suministro de prácticamente toda la energía que consume, perdiendo la cómoda seguridad aportada por EEUU durante décadas (antes aliado de primer orden pero ahora casi enemigo) y a su vez soportando el impacto de las guerras como el que más, con problemas de productividad, demográficos, de inmigración, de deuda, etcétera. Europa está sumida en la peor crisis energética de su historia gracias a políticas extremadamente verdes pero antieconómicas adoptadas desde principios de siglo e intensificadas a partir de 2015 con la firma de la Agenda 2030. Europa ha preferido presumir de liderazgo de moralidad mundial a promover el crecimiento económico y disfrutar de los réditos del liderazgo económico y todo a través de políticas, para muchos inexplicables, de regulación masiva, impuestos abusivos y demás cuestiones dictadas desde un abundante regimiento de burócratas sentados en Bruselas que legislan sin casi escrutinio ni debate público, afectando sobre la vida de más de 450 millones de personas que apenas los conoce ni saben cómo han llegado a ocupar esos puestos de altísima responsabilidad. Lo llaman democracia. ¿Cómo se explica que Europa prohíba el fracking pero










