¿POR QUÉ LOS MÁXIMOS HISTÓRICOS PASAN PRÁCTICAMENTE DESAPERCIBIDOS?.

La temporada de presentación de resultados avanza victoriosa, para Wall Street, con 351 compañías habiendo publicado, el 76% han batido expectativas de beneficios y el 52% de ingresos.

El Gasto del consumidor experimentó en marzo el mayor repunte mensual en cinco años +0.9%, por encima del 0.6% estimado.  Por otra parte, el dato de ingresos, menos comentado, también mejoró -+0.5%-aunque de manera insuficiente para compensar la mejora en el gasto de manera que la diferencia debe ser compensada con deuda o reducción de la tasa de ahorro. El sistema económico contemporáneo esta basado en expansión perpetua de la deuda y asume estos desajustes con total naturalidad.

Los datos de gasto en construcción ayer publicados fueron menos positivos, quedando sustancialmente por debajo de las estimaciones del consenso y en tasas positivas pero confirmando la ralentización iniciada el pasado año.

Los datos ISM resultaron mejor de lo esperado pero las peticiones de subsidio por desempleo bastante más elevadas.

El entorno económico general es constructivo aunque también frágil y excesivamente FED-dependiente, los datos macro aportan expectativas de mejora para el próximo futuro entremezcladas con incertidumbre derivada de distintos frentes.

La tensión en el conflicto ruso va en decidido aumento, inquietud sobre la marcha económica en China y salud de su sistema bancario, caída del crecimiento global… son algunos de los contrapuntos hoy presentes pero insuficientemente incorporados en expectativas.

Con este telón de fondo, el Dow Jones ha conseguido esta semana nuevas cotas de máximos históricos. Similares hitos han supuesto en el pasado importantes despliegues mediáticos, portadas de prensa y programas especiales en medios especializados -TV e internet- inversores ilusionados y disertando sobre el futuro del mercado en cada encuentro social…

Estos máximos históricos no se parecen en nada a los del año 2.000 ó 2.007,  el efecto riqueza está demasiado concentrado y desigualmente distribuido entre la población, la realidad económica de la mayoría está en precario y en general son menos los beneficiados por la situación de la bolsa. Naturalmente los ciudadanos se han beneficiado de las subidas en el precio de la vivienda y de los mercados pero nada que ver con experiencias pasadas.

Además, la conquista a máximos es técnicamente dudosa, artificialmente conseguida o apuntalada, carece de fortaleza para hacerla sostenible y presenta signos que han estado presentes en numerosos techos de mercado.

Hoy se presenta el dato estrella de la semana, Tasa de Paro en USA, y no esperan cambios respecto del 6.6% del mes anterior ni tampoco en los salarios por hora trabajada. Sin embargo, las bolsas tienden a responder con cierta energía a cualquier desviación por mínima que resulte y conviene estar alerta.

 

 

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