BANCOS CENTRALES y MANOS FUERTES

Los Bancos Centrales son también presa de sus propias políticas, en cuanto a la inversión en un entorno de tipos prácticamente cero y están invirtiendo en activos de riesgo para conseguir rentabilidad. Es decir, están comprando abiertamente acciones en el mercado según afirma Bloomberg en su artículo «Central Banks Load Up on Equities»

«Central banks, guardians of the world’s $11 trillion in foreign-exchange reserves, are buying stocks in record amounts as falling bond yields push even risk- averse investors toward equities»

El apuntalamiento continúa apoyando los precios y provocando la lucha desafiante del mercado por ignorar la realidad económica y subir hasta cotizar en máximos históricos (nominales).

DOW JONES Semanal,

DOW JONES SEMANAL

La famosa Teoría de Mercados Eficientes intenta argumentar que todos los inversores tienen acceso en igualdad de condiciones a toda la información existente (postulando que los precios de las acciones se conforman de acuerdo a una información eficiente, que circula libremente, y se van ajustando con los nuevos datos que se van incorporando) se convierte en realidad a medias.

Las autoridades están empeñadas en «apuntalar» los mercados financieros para tratar de estabilizar la economía desde el colapso de 2009. Disponen de toda la información posible publicada, y la del frigorífico, además de otra información mucho más sensible que generan sus propias decisiones y afecta directamente a la formación de precios de los mercados de acciones.

La media realidad es que autoridades, instituciones, élite financiera y colegas disponen de una información completa que afecta a la formación de precios y a su beneficio.

La otra media realidad es la cruda realidad, que los inversores no tienen acceso a esa información y así concurren en clara inferioridad de oportunidades a un mercado manoseado por las mismas autoridades que lo presuponen -de cara a la galería- eficiente.

La Teoría se elaboró considerando tres niveles de eficiencia, débil, semifuerte y fuerte. El nivel fuerte estima que ningún inversor puede conseguir alfa -rentabilidad extra- porque los precios reflejan toda la información existente (datos históricos, actuales y previstos) y pasando por la hipótesis intermedia o semifuerte hasta la débil, que considera que toda la información disponible es pasada, histórica.

La coyuntura plantea que hoy existen los tres niveles de manera simultánea. Hay quienes sólo disponen de la información pasada o manos débiles, otros que incorporan además información más actual y por último están los Bancos Centrales «et al» o manos fuertes que también «adivinan» el futuro.

La Teoría de Mercados Eficientes promulga la idea de la transparencia de mercado como base sobre la que ningún inversor pueda alcanzar alfa. Los débiles en información y en calidad son también débiles en reacciones y en rendimientos obtenidos, se les llama manos débiles. Por contra, quienes disfrutan de información sensible de calidad y fuerte obtienen rendimientos fuertes recurrentemente y alfa al cuadrado.

 

 

 

 

 

 

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