
Claves del crecimiento de largo plazo frente a valoraciones históricas de mercado.
La productividad, demografía y endeudamiento son factores clave para la estabilidad y el crecimiento económico de largo plazo. Los países occidentales están inmersos en un ciclo de deterioro de los tres factores, en diferente grado, que, ceteris paribus, generan incertidumbre e inquietud de cara a próximas décadas. El PIB EEUU está creciendo y aparentando una fortaleza económica que en realidad no es tan robusta, depende de la creación constante y creciente de la deuda pero el nivel de endeudamiento es muy alto y su evolución es un auténtico desmadre descontrolado con déficit presupuestarios crónicos y cada vez más elevados. El stock de deuda actual ronda los $36.9 billones, supone un +124% del PIB y crece a ritmo vertiginoso y próximo a los $2 billones (déficits) cada año. La Ley de Retornos Decrecientes lleva años afectando negativamente, a medida que transcurre el tiempo es necesario emitir más unidades de deuda para crear la misma unidad de PIB. El PIB crece más despacio que la deuda y esa es una tendencia insostenible en el largo plazo. Una comparativa de la evolución del PIB y la deuda sólo de la última década pone de manifiesto el problema de fondo. En 2015 el volumen






